Tabú. (vibration is life)
La cosa es simple. Se acerca mi cumpleaños (dios!! A unas cuantas horas) y por este motivo la mamá de uno de mis amigos me reveló la idea de un vibrador [consolador, aparato de diversión, juguetico, esa cosa, el amiguito, el salvador o algunas prefieren colocarle su mismo nombre en diminutivo y en masculino] para mi cumpleaños. Vaya regalo. Confieso que me sonrojé cuando me preguntó el tamaño en que lo quería y su hijo, mi amigo, hacia comentarios algo soeces.
Luego, simplemente la curiosidad. ¡Si!, que interesante regalo. Empecé a pensar en las cosas prácticas que haría con este aparato. Después, simplemente me dirigí a internet a chismear formas, colores, tamaños y precios.
Pero antes de contarles los modelitos que encontré. Algo de la historia de este aparatico, que además es bien particular. Pues, resulta que el vibrador no es un artilugio ligado a la mente sexual de un adulto en búsqueda de placer. ¡No! Este aparato nació ligado a la medicina. ¡juas!
Hasta mediados del siglo XX, y producto del sistema de dominación masculina que veía en las mujeres como seres "extraños y peligrosos", el registro de casos clínicos indicaba que ellas, más que los hombres, eran propensas a padecer de una "enfermedad" llamada "histeria", cuyos síntomas típicos eran: sensación de pesadez en el estómago, nerviosismo, irritabilidad, insomnio, ansiedad, lubricación vaginal, edema en la zona inferior de la pelvis y fantasías eróticas. La cura inventada fue la manipulación de sus órganos sexuales, ya que se pensaba que todo mal en las mujeres debía provenir de esa zona, siguiendo la idea que ligaba sexualidad femenina con maldad.
La cantidad de mujeres que asistían a las consultas era tal que en 1880 el doctor Joseph Mortimer patentó el primer vibrador electromecánico. ¿La razón? A los médicos se les cansaba la mano y este tipejo decidió ahorrarles el esfuerzo.
Siguiendo mi investigación encontré que hace más de un siglo las mujeres norteamericanas y europeas podían elegir los modelos de vibradores en el catálogo de electrodomésticos que llegaba a su casa. O los podían comprar en las tiendas Sears con la misma facilidad con la que compraban la aspiradora. Cada vez que salía un modelo nuevo, las empresas gastaban millones haciéndoles publicidad en las revistas femeninas: "…Los vibradores promueven la vida, la vigorosidad, la fortaleza y la belleza.… Haga vibrar su cuerpo y hágalo sentir bien. Usted no tiene derecho de estar enferma", decía un eslogan de 1910. Pero en pleno siglo XXI toca ir a un lugar casi clandestino, pedirlos por internet o que se los regale la mamá de un amigo, para buscar un aparato del que se tienen noticias desde 1880 ¿No es una ironía?
O tal vez la ironía es que los vibradores dejaron de ser vendidos abiertamente a mediados del siglo pasado solo cuando alguien se dio cuenta de que los empezaban a utilizar en las películas porno como juguetes sexuales. ¿Qué tal que vieran los videos de “how to use”? Me los vi todos para quedar bien informada. jajaja
Así que mujeres, bienvenidas a la guía práctica sobre vibradores:
En el museo de vibradores antiguos vi aparatejos, la mayoría para masajear la zona externa. Pero, parecían taladros sin brocas, y en la punta les ponían unas bolas o una especie de cepillos que no debían ser muy suaves al tacto. Estaban más cerca de tener las funciones de una batidora que de un estimulador sexual. Qué martirio, no eran nada delicados. Con el tiempo, las cosas fueron mejorando en algo, y se inventaron otros que tienen la forma de un aparato para masajear la espalda igual a los que se consiguen en la actualidad en Carrefour, el Éxito o Pepe Ganga. ¿Alguien ha dudado de que estos aparatos sirvan para algo más que para quitar los dolores de espalda? Cómo ha cambiado la vida. En cada página a la que he entrado me muestrán un modelo más pequeño y divertido. Muchos se parecen más a un celular, a un pastillero o a un estuche de cepillo de dientes eléctrico, que a un vibrador.
1. ($ 50.000) Encontré uno tan pequeño que se carga como llavero, aunque la idea, lo reconozco, no parece muy higiénica.
2. ($ 680.000) Encontré uno que se llama Lelo Nela, es hecho en porcelana y tiene la forma de un jabón. "Está ergonómicamente diseñado para acomodarse a esos lugares especiales. Es práctico, recargable y muy tranquilo", dice su descripción en la página. Con él se da una especie de amor a primera vista. Es totalmente estético y perfecto para llevar de viaje.
3. ($ 230.00) Encontré uno que se llama Iris. Un palito no muy grueso en forma de arco iris diseñado para activar todos los puntos sensibles de la parte externa. Tiene, además, varias velocidades.
4. ($ 175.000) Encontré un modelo que se anuncia con un gran letrero: "El número uno en ventas en Japón". Es una especie de ele hecha en silicona que tiene terminaciones para el clítoris (tiene puntas como si fuera un cepillo) y para el punto G. Es uno de los más raros que encontré.
5. ($ 350.000) Encontré otro. Es un pequeño palito recubierto de silicona, que se pone como anillo y que termina en punta. Su descripción dice: "Ponga la punta en aquella parte especial y deje que las vibraciones hagan su trabajo. La tensión desaparece y el área masajeada estará totalmente satisfecha. Es completamente a prueba de agua así que es perfecto para usar en la ducha o la tina".
6. ($ 169.000 a $ 530.000) Encontré los rabbit, estos han tenido éxito desde que las protagonistas de Sex and the City hablaron de él. Y con toda la razón. Son los que más se desean, pero su valor aleja a muchas interesadas. Es hecho en latex y además de vibrar tiene en su interior unas bolas que rotan a varias velocidades. Como complemento tiene un estimulador de clítoris en forma de mariposa o de conejo, o mil versiones más, que se mueve para ayudar a estimular la otra parte de la mujer. Hay mil modelos de esta exitosa versión, uno de ellos es el butterfly, que no tiene cola de conejo como estimulador de clítoris sino una mariposa. Hay unas versiones mejores que otras y por ende unas más caras que otras.
7. ¡¡¡BONUS!!! ¿Sabían que hay vibradores que se conectan al Ipod y van vibrando al ritmo de la canción que suena? (no estaría mal agregar uno a lista algún día). Brutal, ¿Qué tipo de canciones colocaría? Yo creo que variarían. Si, si. Empezaría con un bolerito, luego algo como un blues, Heavy, Black, Black, Black, guateque y termino con un chill out. Jajaja
Estoy sentada frente a una pagina donde están exhibidos los vibradores que simulan el pene. Los hay largos, cortos, gruesos, delgados, los hay recubiertos, los hay con fundas intercambiables, con movimiento de rotación, con pepas adentro que masajean la vagina, los hay con vibración y sin ella. Hay kits con varios modelos y varios complementos. Los hay, en fin, para todos y todas. Para mujeres y hombres heterosexuales y homosexuales. Y es ahí donde cada cual tiene que escoger. Frente a mil opciones hay que seleccionar las más interesantes. Es igual que seleccionar entre los celulares que más se adapten a los gustos y necesidades de cada uno. "¿Para qué quiero un vibrador?". Pregunta no tan obvia. Hay cosas que a algunas personas no les interesarán. En mi caso, Cuando la mamá de mi amigo me preguntó, no quería uno larguísimo, tampoco los muy gruesos, ni los que parecen un proyectil o los que simplemente imitan la figura del pene. Esos, hechos en plástico, pueden funcionar bien. De hecho son los que más se venden y los que más recomiendan los sexólogos a sus pacientes para iniciarse en la aventura del descubrimiento de su cuerpo. Creo, sin embargo, que hay otros modelos de este tipo más atractivos.
La pasé muy bien viendo los vibradores y viendo como la mamá de mi amigo trataba de hacerme ver que comprar vibradores es lo más normal del mundo. Eso está sobreentendido, pero se esforzaba demasiado por hacer que pareciera excesivamente natural. Hay que relajarse. Yo, por lo menos, si no me lo regalan de cumpleaños. Ya sé que pedir para la próxima navidad. Jajaja
Pediría ya mismo por internet uno, si tuviera tarjeta de crédito. Sería muy tedioso tratar de explicarle a mi papá porque en su resumen de compras aparece un vibrador. Pero, los modelos me encantaron. Aunque, para decir la verdad, son modelos más convencionales, menos sofisticados y muchos me harían sonrojar si algún agente de inmigración en un aeropuerto me preguntara qué es eso. ¿Qué le diría?...mmm… Qué maravilla sería encargarlo tan abiertamente como lo hacían hace un siglo las mujeres cuando los pedían por catálogo. Y que cuando el hombre que traiga el envío pregunte qué tipo de objeto va en el interior de la caja, pueda decir con toda frescura: un vibrador. Que el tipo no se sonroje, y que no toque decirle mentiras para evitar recibir una mirada morbosa. ¿Será que llegará el momento en que los vibradores se puedan comprar en cualquier tienda de electrodomésticos o de aparatos dedicados al cuerpo? Sería genial meterlos al carrito como cuando uno tira el yougurt. Ponerlo al lado de la caja de los huevos y los tomates. O decir: “papá, si pasas por la tienda. ¿me podes traer un vibrador? Pero que sea diferente a los que tengo en el baño”.